Errores comunes al tejer bolsos de trapillo y cómo evitarlos

Errores comunes al tejer bolsos de trapillo y cómo evitarlos

El trapillo es agradecido y rápido… pero en bolsos tiene “sus reglas”: peso, tensión y estructura. Por eso a veces pasa que la base ondula, el bolso se deforma con el uso o las asas ceden. En esta guía tienes los errores más habituales (y lo más importante: cómo evitarlos) para conseguir un bolso bonito y resistente.

En este artículo verás
  • Errores típicos en base, paredes, tensión y acabados
  • Qué señales te indican que algo no va bien
  • Soluciones prácticas para corregir sobre la marcha
  • Enlaces a tutoriales de bases (ovalada, redonda y rectangular)
Índice de contenido
  1. Base ondulada (demasiados aumentos)
  2. Base abombada o rizada (pocos aumentos)
  3. Paredes torcidas o que no suben rectas
  4. Tensión irregular (cambia el tamaño y el acabado)
  5. Elegir un punto demasiado abierto para un bolso
  6. Asas que ceden o tiran del bolso
  7. Costuras flojas o uniones débiles
  8. No reforzar la base (cuando el bolso lo pide)
  9. Remates y hebras visibles
  10. No probar el bolso “en uso” antes de terminar
  11. Tutoriales de base recomendados
  12. Checklist final (antes de darlo por terminado)

1) Base ondulada (demasiados aumentos)

Señal: la base hace ondas (como un volante) y no queda plana. Esto suele pasar porque estás metiendo más aumentos de los necesarios en cada vuelta.

Cómo evitarlo

  • Revisa el patrón de aumentos (que estén bien repartidos).
  • Si te has pasado, deshaz 1 vuelta y repite con menos aumentos.
  • En trapillo, intenta que la base quede plana sin “forzarla” con la mano.
Tip rápido Si ondula poco, a veces se corrige en la siguiente vuelta reduciendo aumentos. Si ondula mucho, mejor deshacer y ajustar.

2) Base abombada o rizada (pocos aumentos)

Señal: la base se curva hacia arriba o se “riza” sobre sí misma. Es el efecto contrario: faltan aumentos y el tejido se queda “corto” para expandirse.

Cómo evitarlo

  • Añade aumentos repartidos en la vuelta siguiente (no todos en el mismo punto).
  • Comprueba que no estás tejiendo demasiado apretado sin darte cuenta.
  • Si ya está muy rizada, deshaz 1–2 vueltas y repite con más aumentos.
Muy típico en trapillo Si buscas un tejido muy prieto, es fácil que la base tienda a cerrarse. Ajusta aumentos y comprueba que el ganchillo no sea demasiado pequeño.

3) Paredes torcidas o que no suben rectas

Señal: al subir, el bolso se va “girando”, queda irregular o se abre arriba. Suele ocurrir por un cambio brusco de tensión, por no marcar inicio de vuelta o por no definir bien el cambio de base a paredes.

Cómo evitarlo

  • Usa un marcador para el inicio de vuelta si trabajas en espiral.
  • Haz una “vuelta de transición” (por ejemplo, tomando solo una hebra) para levantar pared más recta.
  • Comprueba cada 3–4 vueltas que el diámetro no está creciendo (si crece, te estás “colando” con aumentos).

4) Tensión irregular (cambia el tamaño y el acabado)

Señal: zonas más apretadas y otras más flojas; el bolso no queda uniforme. En trapillo es muy común porque el material puede variar ligeramente y porque el peso cansa la mano.

Cómo evitarlo

  • Apoya el trapillo y la labor para no tejer “en el aire”.
  • Si notas fatiga, para y retoma: mejora la regularidad.
  • Ajusta la tensión manualmente o cambia el número de ganchillo si lo necesitas.
Tip pro Teje 10–15 minutos y revisa: si la mano cambia de tensión, lo verás pronto y podrás corregir sin deshacer medio bolso.

5) Elegir un punto demasiado abierto para un bolso

Señal: el bolso pierde forma, “cede”, se abre y se marca lo de dentro. Puntos altos y calados pueden quedar preciosos, pero no siempre aguantan bien el peso del trapillo.

Cómo evitarlo

  • Para estructura, prioriza punto bajo (o variaciones más compactas).
  • Reserva puntos abiertos para zonas decorativas o bolsos pequeños.
  • Si quieres un punto más bonito sin perder firmeza, combina texturas compactas (p. ej., relieves o BLO).

6) Asas que ceden o tiran del bolso

Señal: con el uso, el asa se alarga, el bolso se deforma en los puntos de anclaje o se abren las uniones. Es el error más frustrante porque el bolso puede estar perfecto… y fallar por ahí.

Cómo evitarlo

  • Refuerza el anclaje: más puntos, más pasadas o una pieza de refuerzo interior.
  • Si el asa es tejida, usa una construcción compacta (y si hace falta, añade refuerzo interno).
  • Si el bolso va a llevar peso, considera asas de material más rígido (o combinadas).
Pista clara Si al levantar el bolso con la mano ya ves que “tira” de la pared, refuerza antes de rematar: después es más difícil arreglarlo.

7) Costuras flojas o uniones débiles

Señal: se abren las costuras, se ven huecos o la forma pierde estructura. En trapillo, las costuras son puntos de tensión real.

Cómo evitarlo

  • Usa una unión firme y uniforme (y no “pilles” solo hebras superficiales).
  • Refuerza especialmente las esquinas y los puntos donde irán asas/cierres.
  • Si el bolso es grande, valora forrar: mejora estructura y durabilidad.

8) No reforzar la base (cuando el bolso lo pide)

Señal: la base se arquea con el peso o el bolso “se hunde” al apoyarlo. En bolsos de uso diario, un pequeño refuerzo marca la diferencia.

Cómo evitarlo

  • Si buscas estructura, añade una base rígida (oculta) o un refuerzo interno.
  • Elige puntos compactos en la base.
  • Comprueba que la base queda completamente plana antes de subir paredes.

9) Remates y hebras visibles

Señal: se ven nudos, puntas o empalmes en el exterior. En trapillo los empalmes pueden “abultar” si no se integran bien.

Cómo evitarlo

  • Integra empalmes en zonas menos visibles (interior o laterales).
  • Esconde bien las hebras por dentro del tejido (varios centímetros) para que no se suelten.
  • Evita nudos grandes en zonas de tensión (asas y uniones).

10) No probar el bolso “en uso” antes de terminar

Señal: el bolso queda perfecto en mesa… pero al colgarlo o meter cosas cambia la forma. El trapillo reacciona al peso, así que conviene hacer una prueba antes de cerrar del todo.

Cómo evitarlo

  • Antes de rematar, mete algo dentro (sin exagerar) y cuélgatelo un minuto.
  • Revisa especialmente: boca del bolso, anclajes del asa y base.
  • Si algo cede, refuerza antes del cierre final.

Tutoriales de base recomendados

Muchos problemas empiezan en la base: si está bien construida, el bolso va “solo”. Aquí tienes tutoriales paso a paso para elegir tu base y tejerla con buen reparto de aumentos:

Checklist final (antes de darlo por terminado)

  • La base queda plana (sin ondas ni abombamientos).
  • Las paredes suben rectas y mantienen la forma.
  • El punto es compacto para el uso que tendrá el bolso.
  • Las asas están reforzadas y no tiran de la pared.
  • Costuras y uniones firmes (especialmente en esquinas y anclajes).
  • Remates limpios: empalmes y hebras escondidos.
  • Prueba “en uso”: el bolso soporta peso sin deformarse.
Tip final Si algo no te convence, corrígelo antes de rematar. En bolsos de trapillo, los pequeños ajustes (tensión, refuerzo, uniones) son los que separan un bolso “bonito” de un bolso que además dura.
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