Errores comunes al tejer bolsos de trapillo y cómo evitarlos
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El trapillo es agradecido y rápido… pero en bolsos tiene “sus reglas”: peso, tensión y estructura. Por eso a veces pasa que la base ondula, el bolso se deforma con el uso o las asas ceden. En esta guía tienes los errores más habituales (y lo más importante: cómo evitarlos) para conseguir un bolso bonito y resistente.
- Errores típicos en base, paredes, tensión y acabados
- Qué señales te indican que algo no va bien
- Soluciones prácticas para corregir sobre la marcha
- Enlaces a tutoriales de bases (ovalada, redonda y rectangular)
Índice de contenido
- Base ondulada (demasiados aumentos)
- Base abombada o rizada (pocos aumentos)
- Paredes torcidas o que no suben rectas
- Tensión irregular (cambia el tamaño y el acabado)
- Elegir un punto demasiado abierto para un bolso
- Asas que ceden o tiran del bolso
- Costuras flojas o uniones débiles
- No reforzar la base (cuando el bolso lo pide)
- Remates y hebras visibles
- No probar el bolso “en uso” antes de terminar
- Tutoriales de base recomendados
- Checklist final (antes de darlo por terminado)
1) Base ondulada (demasiados aumentos)
Señal: la base hace ondas (como un volante) y no queda plana. Esto suele pasar porque estás metiendo más aumentos de los necesarios en cada vuelta.
Cómo evitarlo
- Revisa el patrón de aumentos (que estén bien repartidos).
- Si te has pasado, deshaz 1 vuelta y repite con menos aumentos.
- En trapillo, intenta que la base quede plana sin “forzarla” con la mano.
2) Base abombada o rizada (pocos aumentos)
Señal: la base se curva hacia arriba o se “riza” sobre sí misma. Es el efecto contrario: faltan aumentos y el tejido se queda “corto” para expandirse.
Cómo evitarlo
- Añade aumentos repartidos en la vuelta siguiente (no todos en el mismo punto).
- Comprueba que no estás tejiendo demasiado apretado sin darte cuenta.
- Si ya está muy rizada, deshaz 1–2 vueltas y repite con más aumentos.
3) Paredes torcidas o que no suben rectas
Señal: al subir, el bolso se va “girando”, queda irregular o se abre arriba. Suele ocurrir por un cambio brusco de tensión, por no marcar inicio de vuelta o por no definir bien el cambio de base a paredes.
Cómo evitarlo
- Usa un marcador para el inicio de vuelta si trabajas en espiral.
- Haz una “vuelta de transición” (por ejemplo, tomando solo una hebra) para levantar pared más recta.
- Comprueba cada 3–4 vueltas que el diámetro no está creciendo (si crece, te estás “colando” con aumentos).
4) Tensión irregular (cambia el tamaño y el acabado)
Señal: zonas más apretadas y otras más flojas; el bolso no queda uniforme. En trapillo es muy común porque el material puede variar ligeramente y porque el peso cansa la mano.
Cómo evitarlo
- Apoya el trapillo y la labor para no tejer “en el aire”.
- Si notas fatiga, para y retoma: mejora la regularidad.
- Ajusta la tensión manualmente o cambia el número de ganchillo si lo necesitas.
5) Elegir un punto demasiado abierto para un bolso
Señal: el bolso pierde forma, “cede”, se abre y se marca lo de dentro. Puntos altos y calados pueden quedar preciosos, pero no siempre aguantan bien el peso del trapillo.
Cómo evitarlo
- Para estructura, prioriza punto bajo (o variaciones más compactas).
- Reserva puntos abiertos para zonas decorativas o bolsos pequeños.
- Si quieres un punto más bonito sin perder firmeza, combina texturas compactas (p. ej., relieves o BLO).
6) Asas que ceden o tiran del bolso
Señal: con el uso, el asa se alarga, el bolso se deforma en los puntos de anclaje o se abren las uniones. Es el error más frustrante porque el bolso puede estar perfecto… y fallar por ahí.
Cómo evitarlo
- Refuerza el anclaje: más puntos, más pasadas o una pieza de refuerzo interior.
- Si el asa es tejida, usa una construcción compacta (y si hace falta, añade refuerzo interno).
- Si el bolso va a llevar peso, considera asas de material más rígido (o combinadas).
7) Costuras flojas o uniones débiles
Señal: se abren las costuras, se ven huecos o la forma pierde estructura. En trapillo, las costuras son puntos de tensión real.
Cómo evitarlo
- Usa una unión firme y uniforme (y no “pilles” solo hebras superficiales).
- Refuerza especialmente las esquinas y los puntos donde irán asas/cierres.
- Si el bolso es grande, valora forrar: mejora estructura y durabilidad.
8) No reforzar la base (cuando el bolso lo pide)
Señal: la base se arquea con el peso o el bolso “se hunde” al apoyarlo. En bolsos de uso diario, un pequeño refuerzo marca la diferencia.
Cómo evitarlo
- Si buscas estructura, añade una base rígida (oculta) o un refuerzo interno.
- Elige puntos compactos en la base.
- Comprueba que la base queda completamente plana antes de subir paredes.
9) Remates y hebras visibles
Señal: se ven nudos, puntas o empalmes en el exterior. En trapillo los empalmes pueden “abultar” si no se integran bien.
Cómo evitarlo
- Integra empalmes en zonas menos visibles (interior o laterales).
- Esconde bien las hebras por dentro del tejido (varios centímetros) para que no se suelten.
- Evita nudos grandes en zonas de tensión (asas y uniones).
10) No probar el bolso “en uso” antes de terminar
Señal: el bolso queda perfecto en mesa… pero al colgarlo o meter cosas cambia la forma. El trapillo reacciona al peso, así que conviene hacer una prueba antes de cerrar del todo.
Cómo evitarlo
- Antes de rematar, mete algo dentro (sin exagerar) y cuélgatelo un minuto.
- Revisa especialmente: boca del bolso, anclajes del asa y base.
- Si algo cede, refuerza antes del cierre final.
Tutoriales de base recomendados
Muchos problemas empiezan en la base: si está bien construida, el bolso va “solo”. Aquí tienes tutoriales paso a paso para elegir tu base y tejerla con buen reparto de aumentos:
Checklist final (antes de darlo por terminado)
- La base queda plana (sin ondas ni abombamientos).
- Las paredes suben rectas y mantienen la forma.
- El punto es compacto para el uso que tendrá el bolso.
- Las asas están reforzadas y no tiran de la pared.
- Costuras y uniones firmes (especialmente en esquinas y anclajes).
- Remates limpios: empalmes y hebras escondidos.
- Prueba “en uso”: el bolso soporta peso sin deformarse.



