Cómo tejer un bolso de trapillo desde una base rectangular
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Empezar por una base rectangular es una de las formas más fiables de conseguir un bolso de trapillo con cuerpo estable, proporciones bonitas y buena capacidad. En este tutorial te enseño el proceso completo: desde calcular la base, tejerla con aumentos correctos, levantar paredes sin deformar, dar forma (tote, bandolera, tipo sobre…), y terminar con asas y cierres para que quede realmente “de tienda”.

Esta guía es un artículo satélite de nuestra guía principal sobre formas de tejer bolsos. Ir a la guía completa de formas y estructuras de bolsos .
¿Para quién es esta técnica?
La base rectangular es ideal si quieres:
- Un bolso con buena capacidad (entra más que en una base redonda del mismo ancho).
- Un resultado estable: el trapillo tiende a “pedir forma”, y la base rectangular ayuda.
- Modelos versátiles: tote, bandolera, tipo sobre, mini bolso…
Si te apetece ver otras construcciones (base redonda, ovalada o bolso tejido en una sola pieza), lo tenemos explicado en la guía principal: ver todas las formas de tejer un bolso .
Materiales recomendados
Imprescindibles
- Trapillo (mejor si es homogéneo en grosor para que la base quede regular).
- Ganchillo adecuado al grosor del trapillo (como referencia: 8–10 mm suele funcionar bien en trapillo).
- Marcador para señalar inicio de vuelta.
- Tijeras y aguja lanera para rematar.
Opcionales para acabado “pro”
- Base rígida (plástico canvas, PVC fino o base comprada) para que el bolso mantenga forma.
- Asas (bandolera regulable, asas de mano, anillas, mosquetones).
- Forro (tela de algodón o loneta fina) si buscas más seguridad y cuerpo.
- Cierre: botón imantado, cremallera, broche, solapa…
Cómo calcular las medidas de la base rectangular
Antes de tejer, decide el tipo de bolso y traduce eso a medidas:
Medidas orientativas según estilo
- Mini bolso / tipo sobre: base 18–22 cm (largo) × 6–8 cm (ancho).
- Bandolera mediana: base 24–28 cm × 8–10 cm.
- Tote / bolso de mano amplio: base 30–36 cm × 10–12 cm.
Regla rápida para “proporción bonita”
Una base rectangular suele quedar equilibrada cuando el largo es ~2,5–3 veces el ancho. Por ejemplo: 27 × 9, 30 × 10, 33 × 11…
Paso a paso: tejer la base rectangular
La base rectangular clásica se construye así: haces una cadena y luego tejes alrededor de esa cadena, aumentando en los extremos para formar las “curvas” de las esquinas. Con trapillo suele funcionar especialmente bien el punto bajo para una base compacta y estable.


1) Monta la cadena inicial (la medida del largo)
- Haz una cadena que te dé el largo deseado de la base (sin contar la altura del punto).
- Como referencia, mide la cadena en plano sobre la mesa para comprobar centímetros.
2) Vuelta 1: teje un lado, aumenta en el extremo y vuelve por el otro lado
- Teje puntos bajos a lo largo de la cadena (uno en cada cadeneta).
- En el último punto de la cadena, teje 3 puntos bajos en el mismo lugar (esto forma la primera “esquina”).
- Gira el trabajo y teje puntos bajos por el otro lado de la cadena (en los “huecos” de la cadeneta).
- Al llegar al otro extremo, vuelve a tejer 3 puntos bajos en el mismo punto (segunda esquina).
- Une con punto deslizado si tejes en redondo, o sigue en espiral marcando el inicio de vuelta.
3) Vueltas 2 en adelante: aumentos solo en esquinas
Aquí está el secreto para que la base quede plana: aumentar solo en las esquinas. El cuerpo de los lados se teje “normal”, y en cada esquina haces aumentos repartidos.
- Opción fácil (muy usada): en cada esquina, aumenta tejiendo 3 puntos en el punto central de la esquina en cada vuelta.
- Opción más fina (repartida): en cada esquina, reparte aumentos: por ejemplo, en la zona curva tejes (2 puntos en 1) + 1 + (2 puntos en 1).
Lo importante: la base debe quedar plana al apoyarla en la mesa. Si se ondula, sobran aumentos. Si se arquea tipo “cuenco”, faltan aumentos.
4) ¿Cuándo paro de crecer?
Para cuando tu base alcance el ancho que quieres (8 cm, 10 cm, 12 cm…). La longitud la marca la cadena inicial: la base crece sobre todo en el ancho con las vueltas.
Levantar las paredes sin que se abra la base
Cuando la base ya tiene el tamaño, toca “subir”. Este paso define si el bolso se ve firme o se abre y pierde forma.
Opción A: vuelta de transición en hebra trasera (BLO)
Teje una vuelta completa haciendo el punto bajo tomando solo la hebra trasera. Esto crea un “pliegue” limpio y levanta pared. Es una de las técnicas más efectivas en trapillo.
Opción B: vuelta de puntos deslizados
Una vuelta de punto deslizado también crea un corte muy marcado (y refuerza), pero puede quedar más rígida.
Después: paredes rectas
A partir de ahí, teje en redondo (o en espiral) sin aumentos para levantar altura. Para un bolso mediano, 18–22 cm de alto suele funcionar bien, pero aquí manda el estilo.
Cómo dar forma al bolso (recto, trapecio, sobre)
Bolso recto tipo “caja”
El más sencillo: tras la vuelta de transición, tejes paredes rectas sin aumentos ni disminuciones. Resultado: bolso estable y muy aprovechable.

Bolso tipo trapecio (más ancho abajo, más estrecho arriba)
Para estrechar, haz disminuciones repartidas cada X vueltas (por ejemplo, 4 disminuciones por vuelta, cada 2–3 vueltas), siempre simétricas (delante/detrás/lados).

Bolso tipo sobre (más bajito, con solapa)
Teje menos altura y remata con una vuelta firme. La solapa puede ser una pieza aparte o una prolongación del panel trasero.

Trucos para más estructura (base rígida, refuerzos)
Base rígida por dentro
Si tu bolso va a llevar peso (móvil, cartera, llaves…) la base rígida marca la diferencia. Puedes:
- Recortar una base (canvas plástico/PVC fino) del tamaño exacto y meterla dentro.
- Forrarla con tela para que no roce el trapillo.
- Fijarla con unas puntadas a mano o dejándola “encajada” con el forro.

Refuerzo del borde superior
Para que no se abra, termina con 1–2 vueltas más firmes (punto bajo apretado o punto deslizado) y, si el bolso lo pide, añade una tira de cordón o cinta por dentro.
Asas: dónde colocarlas y cómo fijarlas (tote y bandolera)
Las asas son “media estética y media ingeniería”. Un bolso precioso puede quedar incómodo si el asa no está bien colocada o bien sujeta.
Bandolera (asa larga)
- Colocación: suele ir mejor en los laterales, un poco por debajo del borde superior (1–2 cm).
- Fijación: con anillas + mosquetón, o cosida con refuerzo (varias pasadas firmes).
- Truco: si el bolso pesa, añade una pequeña pieza de refuerzo por dentro (tira de tela fuerte o cuero).
Asas de mano (tote)
- Colocación: delante y detrás, centradas, dejando margen para que el bolso no “cierre” al cogerlo.
- Fijación: ideal con herrajes (anillas) o con costura reforzada + pieza interior.

Cierre y forro: cuándo merece la pena
Cierres fáciles
- Botón imantado: rápido y limpio, ideal para tote.
- Botón + presilla: muy bonito en bolso tipo sobre.
- Cremallera: más laboriosa, pero da seguridad total.

¿Forro sí o no?
Si el punto queda muy abierto o el bolso va a llevar cosas pequeñas, el forro es muy recomendable. También ayuda a que el bolso mantenga forma.
Acabados profesionales
- Remates discretos: esconde hebras por el interior con aguja lanera, siguiendo el sentido del tejido.
- Borde superior firme: 1–2 vueltas más tensas para que no ceda.
- Etiqueta: si usas etiqueta cosida, ponla antes del forro para ocultar costuras internas.
- Bloqueo suave: en trapillo normalmente basta “dar forma” con manos y dejar reposar, sin exceso de agua.
Errores comunes y cómo evitarlos
1) La base se ondula
Suele pasar por exceso de aumentos en esquinas. Solución: reduce aumentos en la siguiente vuelta o repártelos mejor.
2) La base se convierte en cuenco
Faltan aumentos (o estás tejiendo demasiado firme). Solución: añade aumentos en esquinas en la próxima vuelta o afloja tensión.
3) Las paredes “abren” y el bolso pierde forma
Falta una vuelta de transición (BLO o deslizados) o el borde superior queda flojo. Solución: añade transición y refuerza el borde.
4) El bolso se inclina o se deforma hacia un lado
Ocurre si las disminuciones/aumentos no están simétricos o si trabajas en espiral sin controlar el inicio de vuelta. Solución: usa marcador y reparte cambios en 4 puntos “cardinales”.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerlo con cordón en vez de trapillo?
Sí, pero el cordón suele dar un tejido más definido y menos “volumen”. La estructura se consigue igual, aunque quizá necesites más vueltas para la misma altura.
¿Qué punto es mejor para base y paredes?
Para base, lo más estable suele ser punto bajo. Para paredes, punto bajo o punto medio (si quieres más rapidez). Si buscas una textura con “canales” marcados, prueba a tejer en hebra trasera varias vueltas.
¿Cómo sé si mi bolso aguantará peso?
La clave es: base compacta + transición marcada + borde superior reforzado + asas bien fijadas. Si además añades base rígida y forro, sube el nivel de resistencia.



