Bolsos tejidos en redondo: ventajas, límites y errores comunes
Share
Tejer un bolso en redondo (sin costuras laterales) es una de las formas más populares de trabajar el trapillo y el cordón. Es una técnica muy agradecida porque avanza rápido, el tejido queda uniforme y el resultado suele ser cómodo y resistente. Pero, como todo, también tiene sus límites: no todas las formas se comportan igual y hay errores típicos que conviene conocer para evitarlos.
En este artículo verás cuándo conviene tejer un bolso en redondo, qué ventajas tiene, qué problemas aparecen con más frecuencia y cómo solucionarlos para que el bolso mantenga forma y dure.

Este contenido es un artículo de nuestra guía principal: Cómo tejer un bolso de trapillo o cordón: guía completa de formas y técnicas .
Índice de contenidos
- Qué significa “tejer un bolso en redondo”
- Ventajas de los bolsos tejidos en redondo
- Límites y cuándo NO conviene
- Qué formas funcionan mejor (y cuáles cuestan más)
- Cómo pasar de base a paredes sin deformar
- Errores comunes al tejer bolsos en redondo
- Soluciones rápidas a problemas típicos
- Consejos pro para un acabado más limpio
- Conclusión
Qué significa “tejer un bolso en redondo”
Un bolso tejido en redondo se trabaja en vueltas continuas alrededor de una base (redonda, ovalada o rectangular), de modo que el cuerpo del bolso sube sin necesidad de coser laterales.

Hay dos formas habituales de hacerlo:
- En espiral (sin cerrar cada vuelta): el tejido es continuo y queda muy uniforme.
- Cerrando vueltas con punto deslizado y subiendo con cadeneta: más fácil para contar, pero puede dejar “costura” vertical.
Si estás aprendiendo estructuras de bolso, te puede interesar también: Cómo tejer un bolso con base redonda y Cómo tejer un bolso con base ovalada.
Ventajas de los bolsos tejidos en redondo
1) No hay costuras laterales
Al no coser laterales, el bolso queda más limpio y uniforme visualmente. También reduces un punto débil: las costuras que con el tiempo pueden abrirse.
2) Rapidez y ritmo de tejido
Cuando tejes en redondo, el proyecto fluye. No hay que unir piezas, cuadrar bordes ni medir costuras. Es ideal para trapillo, donde se agradece avanzar rápido.
3) Muy buena resistencia en uso diario
Con punto bajo o puntos compactos, los bolsos en redondo suelen ser resistentes. La estructura “tubo” reparte bien la tensión, sobre todo si las asas están bien ancladas.
4) Perfecto para formas orgánicas
Bolsos tipo saco, cestos, cubos y bolsos con caída natural suelen quedar especialmente bien cuando se tejen en redondo.

Límites y cuándo NO conviene
Tejer en redondo no es la solución para todo. Estos son los casos donde puede no ser la mejor opción:
- Formas muy geométricas (rectángulos “perfectos”, esquinas muy marcadas).
- Bolsos planos tipo sobre (normalmente se controlan mejor por piezas).
- Diseños muy estructurados que necesitan base rígida, refuerzos y bordes muy rectos.
- Cuando quieres que el tejido “dibuje líneas” en una dirección concreta (a veces es más fácil en piezas).
En estos casos suele funcionar mejor un bolso por piezas o con base rectangular muy marcada.
Qué formas funcionan mejor (y cuáles cuestan más)
Formas ideales para tejer en redondo
- Base redonda + cuerpo en tubo (tipo saco, cubo, cesta).
- Base ovalada + paredes (tote y bolsos medianos).
- Bolso tipo cesta (poco alto, muy estable).
Formas que requieren más control
- Base rectangular: se puede hacer en redondo, pero mantener esquinas rectas es más delicado.
- Bolso “caja” muy recto y alto: suele pedir refuerzos para que no se abra arriba.
Cómo pasar de base a paredes sin deformar
Este paso es donde más fallan los bolsos en redondo: terminas la base perfecta… y al subir, se abre o se deforma.
Para una transición limpia y estructurada, funcionan muy bien estas técnicas:
- Una vuelta en hebra trasera (BLO): marca un pliegue y “dobla” el tejido hacia arriba.
- Una vuelta de punto deslizado: refuerza y crea un ángulo más definido (queda más rígido).
- Tejer más firme en la primera vuelta de paredes: ayuda a que no “salte” la base.
Errores comunes al tejer bolsos en redondo
1) La base se ondula
Suele significar demasiados aumentos en la base. En trapillo esto se nota rápido: aparecen ondas como una “flor”.
2) La base se convierte en cuenco
Indica pocos aumentos o tensión demasiado alta. La base se curva hacia arriba.
3) Se nota una “costura” o escalón vertical
Aparece cuando cierras vuelta con punto deslizado y subes con cadeneta. Es normal, pero puede minimizarse.
4) El bolso se va torciendo (se desplaza el inicio de vuelta)
En espiral, es frecuente que el inicio de vuelta se mueva. No es un problema estructural, pero afecta a rayas, cambios de color y simetría.
5) Las paredes se abren y el bolso pierde forma
Pasa si la transición base-pared es floja o si el punto de paredes es demasiado abierto para el peso del trapillo.
6) La boca queda blanda y “se desparrama”
Muy típico en bolsos altos: el borde superior termina cediendo.
Soluciones rápidas a problemas típicos
- Base ondulada: reduce aumentos en la siguiente vuelta o deshaz una vuelta y reparte mejor.
- Base en cuenco: añade aumentos (sobre todo en bases redondas/ovaladas) o afloja tensión.
- Escalón de cierre: prueba a tejer en espiral y cerrar solo al final; o usa cierre “invisible”.
- Bolso torcido: menos visible si no hay rayas; si hay rayas, ajusta el inicio de vuelta o usa técnica de “unión recta”.
- Paredes abiertas: haz una vuelta BLO, cambia a punto más compacto o baja el ganchillo.
- Boca blanda: termina con 1–2 vueltas firmes (punto bajo apretado o punto deslizado) y refuerza por dentro si hace falta.
Y si el problema está en las asas (muy habitual), te interesa este satélite: Asas para bolsos de trapillo y cordón: cómo hacerlas para que no cedan .

Consejos pro para un acabado más limpio
Usa marcador (siempre)
En redondo, un marcador te evita perder el inicio y te ayuda a controlar aumentos/disminuciones.
Controla la tensión en zonas clave
Especialmente en:
- Última vuelta de base
- Primera vuelta de paredes
- Borde superior
Define la estructura con el punto
Si quieres un bolso más firme, punto bajo (y si hace falta, BLO). Si quieres caída natural, puntos más relajados y menos refuerzo en el borde.
Conclusión
Los bolsos tejidos en redondo son una opción excelente para trapillo y cordón: avanzas rápido, evitas costuras y consigues un acabado uniforme. Pero para que el resultado sea realmente bueno, conviene dominar tres puntos: aumentos correctos, transición base-pared y refuerzo del borde y las asas.
Si quieres ver todas las formas de construcción (en redondo, por piezas, en horizontal/vertical, bases y tipos de bolso), vuelve a la guía principal: Cómo tejer un bolso de trapillo o cordón: guía completa .



