Malla plástica para bolsos: qué es, cómo se usa y cuál elegir
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La malla plástica para bolsos es una base perforada que permite crear piezas con más estructura y mantener su forma sin necesidad de tejer un bolso completamente desde cero. Se puede trabajar con trapillo, cordón y otros materiales, y es especialmente útil para conseguir bolsos firmes, definidos y con un acabado uniforme.
Además de las láminas de malla que puedes cortar según tu propio diseño, existen mallas precortadas para bolsos que ya incorporan la forma necesaria para construir diferentes modelos.
En esta guía te explicamos qué es la malla plástica, qué materiales puedes utilizar para cubrirla, cómo se trabaja y qué tipo de malla elegir según el bolso que quieras crear.
Ver mallas plásticas para bolsos
¿Qué es la malla plástica para bolsos?
La malla plástica, también conocida como malla canvas o rejilla plástica, es una lámina flexible formada por pequeños cuadrados o perforaciones regulares. Estas perforaciones permiten pasar el material de un lado a otro de la malla para ir cubriendo su superficie.

En lugar de utilizarla simplemente como un refuerzo interior, también puede convertirse en la propia estructura sobre la que se construye el bolso. La malla determina la forma y aporta estabilidad, mientras que el trapillo o el cordón crean el acabado exterior.
Esto permite conseguir diseños con líneas muy definidas y facilita especialmente la creación de bolsos estructurados.
¿Qué ventajas tiene hacer un bolso con malla plástica?
Tejer directamente a crochet y trabajar sobre una malla son dos técnicas diferentes. Ninguna sustituye necesariamente a la otra: la elección depende principalmente del resultado que quieras conseguir.
La malla resulta especialmente interesante cuando buscas:
- Más estructura: ayuda a que el bolso conserve su forma.
- Líneas definidas: facilita la creación de formas rectas, curvas y solapas bien delimitadas.
- Un tejido uniforme: la cuadrícula sirve como guía para distribuir el material de forma regular.
- Mayor facilidad para crear determinados diseños: especialmente bolsos geométricos o estructurados.
- Personalización: sobre una misma estructura puedes combinar diferentes colores, materiales y formas de cubrir la malla.

¿Qué material se utiliza para cubrir la malla?
Una de las ventajas de la malla para tejer bolsos es que permite experimentar con distintos materiales. El resultado cambia considerablemente dependiendo del grosor, la textura y la flexibilidad de la hebra.
Trapillo
El trapillo es una de las opciones más sencillas para trabajar sobre malla porque su anchura permite cubrir rápidamente la superficie y conseguir un acabado con volumen.
Un trapillo ligero y de hebra regular resulta especialmente cómodo porque permite pasar el material por los agujeros sin aportar un peso excesivo al bolso.
Por ejemplo, Terra, nuestro trapillo ligero, tiene una cinta de aproximadamente 2 cm y una hebra uniforme, dos características que facilitan su utilización en proyectos de bolsos. Terra está pensado precisamente para bolsos, cestos y otros proyectos que necesitan cierto cuerpo sin utilizar un material excesivamente pesado.
Cordón
También puedes utilizar cordón para cubrir malla plástica. Frente al aspecto más voluminoso del trapillo, un cordón fino permite realizar trabajos más detallados y conseguir una definición diferente.
Es una opción especialmente interesante para diseños en los que quieras que la trama quede muy regular o realizar dibujos y cambios de color.
En este tipo de proyectos puedes utilizar, por ejemplo, cordones para crochet y elegir el grosor en función del tamaño de la cuadrícula y del acabado que quieras conseguir.
¿Cómo se utiliza la malla plástica para hacer un bolso?
La técnica exacta puede variar según el diseño, pero el principio es sencillo: el material se pasa por los agujeros de la malla hasta cubrir la estructura.
Si es tu primera vez trabajando con este material, puedes seguir este proceso básico:
- Elige la estructura del bolso. Puedes utilizar una lámina de malla y cortarla tú misma o comenzar con una malla ya precortada.
- Escoge el material. Decide si quieres trabajar con trapillo, cordón u otra hebra compatible con el tamaño de la cuadrícula.
- Elige el punto o recorrido. La dirección en la que pases la hebra por la cuadrícula determinará el dibujo visible en el exterior.
- Cubre progresivamente la superficie. Mantén una tensión regular para conseguir un resultado uniforme.
- Une las diferentes partes. Si el diseño está compuesto por varias piezas, se unen una vez cubiertas o durante el propio proceso, dependiendo del modelo.
- Añade los acabados. Puedes incorporar asas, cadenas, cierres, forro o charms para completar el bolso.
Consejo: evita tensar demasiado el material. La malla debe aportar estructura, pero no debería deformarse mientras trabajas sobre ella.
¿Malla en lámina o malla precortada?
Esta es una de las principales decisiones antes de comenzar.
Lámina de malla plástica
La lámina de malla es la opción más versátil. Puedes dibujar sobre ella la forma que necesitas y recortarla para crear tus propias piezas.
Es especialmente útil si quieres:
- crear un diseño completamente personalizado;
- adaptar las medidas del bolso;
- realizar formas sencillas;
- utilizar la malla como refuerzo en determinadas zonas.
Mallas precortadas para bolsos
Las mallas precortadas simplifican el proceso porque la estructura del bolso ya viene definida. No necesitas calcular y cortar cada pieza desde una lámina.
Son una buena opción para iniciarse en esta técnica y también para quienes quieren centrarse en la parte creativa: elegir colores, materiales, puntos y accesorios.
En Idealium disponemos de diferentes mallas plásticas y estructuras precortadas para bolsos, además de la lámina de malla para proyectos personalizados.

¿Qué tipo de malla elegir según el bolso?
La forma de la malla condiciona la silueta final del bolso, por lo que merece la pena elegir primero qué tipo de pieza quieres crear.
Malla rectangular
Es la opción más polivalente para crear bolsos de líneas rectas. Permite diseñar desde bolsos pequeños hasta formatos tipo bandolera, clutch o tote dependiendo de las medidas y de cómo se construyan las diferentes piezas.

Malla con solapa
Si quieres crear un bolso estructurado con cierre frontal, partir de una estructura que ya incorpore la solapa facilita mucho el diseño y ayuda a mantener una forma uniforme.
Después puedes completar el bolso con un cierre metálico, magnético o a presión y añadir una cadena o asa.

Malla con solapa redondeada
La solapa redondeada suaviza las líneas del bolso y permite conseguir un acabado diferente al de las estructuras completamente rectas. Es una opción interesante para bolsos pequeños y bandoleras.

Mallas con formas especiales
Las piezas precortadas también permiten crear siluetas que resultarían más laboriosas si tuvieras que dibujarlas y recortarlas directamente sobre una lámina.
Antes de empezar, coloca las piezas formando provisionalmente el bolso. Así podrás visualizar su volumen y decidir mejor el material, los colores y los accesorios.
¿Se puede utilizar trapillo en una malla plástica?
Sí. De hecho, la combinación de malla plástica y trapillo permite crear bolsos estructurados sin renunciar a la textura característica del trapillo.
Conviene elegir un trapillo relativamente ligero y regular. Una hebra excesivamente gruesa puede resultar difícil de pasar por los agujeros y añadir demasiado volumen, mientras que una hebra muy irregular puede hacer más complicado conseguir una cobertura homogénea.
También puedes combinar varios colores para crear rayas, formas geométricas o pequeños dibujos utilizando la cuadrícula como guía.
¿Se puede hacer crochet sobre malla plástica?
Sí, aunque trabajar sobre malla no es exactamente lo mismo que tejer una pieza convencional a crochet.
Los agujeros de la rejilla actúan como puntos de anclaje y permiten trabajar alrededor de los bordes, unir piezas o incorporar determinados acabados con el ganchillo. Según el proyecto, también puedes combinar zonas completamente cubiertas sobre malla con otras realizadas a crochet.
Esta combinación resulta especialmente útil cuando quieres aprovechar la estructura de la malla sin renunciar al aspecto artesanal del tejido.

Cómo conseguir un acabado más profesional
La estructura es solo una parte del bolso. Los accesorios finales pueden cambiar por completo el resultado.
Una vez terminada la malla puedes añadir:
- cadenas metálicas;
- asas cortas o largas;
- mosquetones;
- cierres magnéticos o a presión;
- cierres decorativos;
- forro interior;
- charms y otros adornos.
Si vas a planificar el bolso desde cero, es recomendable decidir algunos de estos elementos antes de empezar. Por ejemplo, saber dónde irá el cierre o cómo colocarás el asa puede ayudarte a determinar qué zonas de la malla debes dejar preparadas para el montaje.
Puedes encontrar estos elementos en nuestra colección de accesorios para crear bolsos.
Ideas para personalizar un bolso de malla
Una misma estructura puede dar lugar a bolsos completamente distintos. Algunas ideas para experimentar son:
- trabajar todo el bolso en un único color para conseguir un diseño limpio y minimalista;
- combinar dos tonos de la misma gama;
- crear motivos geométricos aprovechando la cuadrícula;
- contrastar el color del bolso con una cadena metálica;
- combinar trapillo y cordón en distintas zonas;
- añadir un forro interior para ocultar la estructura y conseguir un acabado más cuidado;
- incorporar un charm como detalle final.
La malla aporta la estructura; el material, el color y los accesorios son los que terminan definiendo el estilo del bolso.
¿Qué necesitas para hacer un bolso con malla plástica?
Para un proyecto básico necesitarás:
- una malla plástica para bolso;
- trapillo o cordón;
- aguja adecuada al material y a la técnica elegida;
- tijeras;
- el asa o cadena que quieras incorporar;
- un cierre, si el diseño lo necesita.
Después puedes añadir forro, mosquetones, charms y otros accesorios en función del acabado que quieras conseguir.
Una estructura, muchas posibilidades
Las mallas plásticas abren una forma diferente de crear bolsos: puedes partir de una estructura definida y concentrarte en la parte más creativa del proyecto, combinando materiales, colores y acabados.
Si prefieres diseñar tu propia forma, puedes trabajar a partir de una lámina. Si buscas un proyecto más sencillo, las estructuras precortadas te permiten comenzar directamente con la silueta del bolso.
Explora nuestra colección y elige la base que mejor encaje con tu próximo proyecto.



