Hola, me llamo Laura

Hola! Me llamo Laura. Lo primero es lo primero.

Creo que el día que decidí iniciar este proyecto… era un día cualquiera. No era de estos días que pintan bien, que desde por la mañana sabes que va a ser un gran día, que vas a tener grandes ideas, o que te sientes plena de energía. No. Era un día, de hecho, simplón.

Una de mis tardes de café y atardecer, me senté en una silla en mi jardín a observar el sol. Acababa de llegar de trabajar, quitarme los zapatos, desabrocharme el primer botón del pantalón y hacerme un café calentito.

 

Este tipo de momentos son lo que llamo encuentros conmigo misma. Durante diez minutos, relajo mi mente, desconecto de todo, observo el atardecer y encuentro paz. Bueno, realmente no desconecto de todo… pero conecto sólo con una cosa: con el momento presente. Yo, mi respiración, el sol, los colores que pinta el atardecer (los naranjas, los azules, los marrones, los negros…), la tranquilidad, el sonido de los pájaros… Siento el calor del café en las yemas de mis dedos, o la brisa en mi piel, o el olor a leña impregnado en el ambiente… Un día descubrí, por cierto, la cercanía entre este tipo de momentos y el Mindfulness (cosa que os recomiendo).

Total, que fue en uno de esos momentos cuando me vino a la cabeza la idea, del tipo: ¡Eureka! Este proyecto me apasionaría…

Pero… ¿quién soy? Retrocedamos unos años. Nací en noviembre de finales de los 80. Bueno, retrocedamos algo menos… Cuando era pequeña, pasaba mucho tiempo con mi abuela. Yo era una niña muy inquieta y llena de curiosidades, y veía a mi abuela coser. Cosía a mano, y cosía a máquina, pero lo que a mí me llamaba la atención es que creaba cosas con sus manos a partir de piezas sueltas sin sentido. Mi abuela me enseñó a coser. Pero sería muchos años más tarde cuando descubriera el crochet.

Por hacer un repaso rápido de mi adolescencia y veintitantos, pasé muchos años centrada en elaborar y desarrollar mi carrera profesional, eso de “labrarse un futuro”. Empecé a trabajar con 16 años, y paralelamente seguí estudiando… y estudiando… y estudiando… hasta que terminé mi tercera carrera y un máster. Llegados a este punto, había cambiado de trabajo varias veces, y el tipo de trabajo también (especializándome en puestos relacionados con mis estudios). Trabajé en pequeñas empresas de las que guardo muy buenos recuerdos y experiencias, hasta que acabé en una gran empresa internacional.

 

En todos esos años, pasé por etapas muy diferentes, pero en las que siempre tuve un factor común: el interés por el arte. Según la época he tenido más o menos tiempo libre para dedicar a mis aficiones, pero desde pequeña hasta el día de hoy, he tonteado siempre con las artes… Emprendí aventuras en el mundo de la música, en el mundo de la literatura, en el mundo de la fotografía… Y, ¡cómo no!, en el mundo del crochet.

Hará unos 5 años que hice mi primera labor. ¡Era un desastre! Pero recuerdo perfectamente la sensación de asombro e ilusión cuando observé mi primera creación. Ese día se sembró una semilla que germinó, y que desde entonces no ha dejado de crecer. El crochet despertó en mí una pasión e interés imparables que hoy, desembocan en este proyecto, en Idealium.

Hoy, mi abuela no está para verlo, pero imagino la sonrisa que pondría si le enseñara todo este tinglado que he montado lleno de ilusión, ideas y proyectos, con base en la inspiración que me dio cosiendo.

 

Idealium no nace sólo como una tienda online. Quiero compartir contigo ideas, labores, inspiración, dudas, inquietudes… Intentar contarte las cosas que yo necesité que me contaran cuando aprendía, facilitar tus labores y ofrecerte esa compañía y asesoramiento para que termines tus proyectos encantada del resultado.

Desde el principio, quería montar una tienda que ofreciera algo más, que aportara un valor añadido. Este valor es principalmente el apoyar y acompañar en la labor, dar ese consejo que viene bien cuando intentas llevar a cabo un patrón, anticipar la respuesta a las dudas que nos surgen a todas cuando la labor no queda como en la foto, ofrecer un kit para que en una sola compra tener todo lo necesario para terminar el proyecto…

Y así, fui sumando ideas hasta que Idealium estaba totalmente estructurado en mi cabeza. Hoy, abrimos sus puertas con mucha ilusión.

 

Y lo primero que quería decirte es… Hola, me llamo Laura :)

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