Cómo tejer un bolso tipo saco de trapillo
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El bolso tipo saco (o bombonera) es uno de los proyectos más agradecidos con trapillo: rápido, resistente y muy fácil de adaptar a tu gusto. Además, es perfecto si buscas un bolso con un punto compacto y un cierre con cordón que quede bonito y práctico.
En esta guía te explico cómo tejer un bolso tipo saco de trapillo paso a paso, con consejos para que la base quede plana, las paredes suban rectas y el bolso mantenga forma con el uso.
Índice
- Materiales recomendados
- Medidas orientativas (y cómo adaptarlas)
- Qué punto elegir para un saco con estructura
- Paso 1: tejer la base (circular)
- Paso 2: subir paredes sin deformar
- Paso 3: dar altura y controlar el ancho
- Paso 4: preparar los ojales para el cordón
- Paso 5: colocar el cordón y ajustar el cierre
- Asas: opciones y cómo reforzarlas
- Forro y estructura: cuándo conviene
- Errores típicos y soluciones
- Materiales en Idealium
Materiales recomendados
- Trapillo (idealmente regular y con buen cuerpo).
- Ganchillo acorde al trapillo. Lo importante es que el punto quede compacto, sin huecos.
- Marcador para inicio de vuelta (imprescindible).
- Aguja lanera para rematar hebras.
- Cordón o cinta para el cierre (puede ser tejido, comprado o un cordón resistente).
- Opcional: forro y base rígida si quieres un saco más estructurado.
Tip: en trapillo, un saco bonito depende mucho de la tensión. Si tu tejido queda demasiado “abierto”, el bolso cede con el peso. Ajusta la tensión manualmente o cambia el número de ganchillo hasta conseguir un tejido compacto.
Medidas orientativas (y cómo adaptarlas)
Un bolso tipo saco suele quedar muy bien en estas proporciones (orientativas):
- Diámetro de base: 18–22 cm
- Altura total (sin contar el fruncido): 18–24 cm
- Zona de cierre/ojales: 2–4 cm
Para adaptarlo:
- Más diámetro de base = saco más ancho.
- Más vueltas de pared = saco más alto.

Qué punto elegir para un saco con estructura
Para un saco de trapillo que mantenga forma, lo ideal es un punto compacto:
- Punto bajo (clásico, resistente y fácil).
- Punto bajo centrado (más firme y con acabado muy pro).
Si quieres un saco más “blandito” (con caída), puedes usar puntos un poco menos compactos, pero ten en cuenta que con el peso tenderá a ceder más.
Paso 1: tejer la base (circular)
La base es la parte que determina la estabilidad del bolso. Aquí lo importante es que quede plana (sin ondular).
Cómo hacerla
- Empieza con un anillo mágico (o cadeneta cerrada en círculo).
- Teje la primera vuelta con aumentos para formar un círculo.
- Continúa aumentando de forma regular en cada vuelta (repartiendo aumentos) hasta llegar al diámetro deseado.
Cómo saber si vas bien
- Si la base se ondula, tienes demasiados puntos o estás tejiendo demasiado flojo.
- Si la base se encoge (como un cuenco) desde el principio, estás apretando demasiado o faltan aumentos.
Paso 2: subir paredes sin deformar
El truco para que el saco suba recto es marcar el quiebre entre base y paredes.
Vuelta de transición (recomendada)
- Haz 1 vuelta tejiendo cogiendo solo el bucle trasero (BLO) de cada punto.
Esto crea una línea bonita y ayuda a que el tejido “doble” y suba sin efecto sombrero.
Después, sube paredes
A partir de ahí, teje en redondo sin aumentar durante varias vueltas. Usa marcador y cuenta puntos de vez en cuando para no meter aumentos sin querer.
Paso 3: dar altura y controlar el ancho
Un saco suele quedar más bonito si el cuerpo sube recto y el cierre frunce arriba. Por eso:
- Teje el cuerpo sin aumentos hasta estar cerca de la altura final.
- Si quieres que el saco sea ligeramente más “barriguita”, puedes añadir muy pocas aumentos repartidos (por ejemplo, 1 aumento cada 18–24 puntos) solo en 1 vuelta, y luego seguir recto.
Paso 4: preparar los ojales para el cordón
Hay varias formas de hacer los ojales. Te dejo una opción sencilla y limpia:
Opción práctica: una vuelta con espacios
- Teje una vuelta alternando: 1 punto + 1 cadeneta (saltando un punto de la vuelta anterior).
- En la siguiente vuelta, teje puntos sobre puntos y puntos dentro de los espacios para “cerrar” el ojal con un borde limpio.
Tip: para que los ojales queden bien alineados, reparte el patrón desde el inicio de la vuelta y mantén el mismo ritmo todo alrededor.
Paso 5: colocar el cordón y ajustar el cierre
Cuando ya tienes los ojales:
- Pasa el cordón con ayuda de una aguja lanera o un imperdible.
- Distribuye bien el fruncido y ajusta tensión.
- Si quieres un cierre más cómodo, puedes colocar dos cordones (uno entrando por un lado y otro por el contrario) para que al tirar, cierre de forma más uniforme.
Asas: opciones y cómo reforzarlas
En un saco puedes optar por:
- Asa corta (mano): ideal para saco pequeño.
- Correa larga (bandolera): muy práctica.
- Doble asa tipo mochila (si te interesa estilo saco-mochila).
Refuerzo básico (muy importante)
- Reparte el anclaje en varios puntos (no lo fijes en un solo punto).
- Refuerza por dentro con puntadas firmes y, si hay forro, aprovecha para ocultar el refuerzo.
Forro y estructura: cuándo conviene
Un saco puede ir sin forro si es decorativo o de poco peso, pero si va a ser de diario:
- El forro protege el interior y ayuda a que el bolso no ceda.
- Una base rígida evita que el fondo se combe con el peso.
Errores típicos y soluciones
La base ondula
Solución: revisa aumentos y tensión. Si se ondula, suele sobrar algún aumento o falta firmeza.
Al subir paredes se abre (sombrero)
Solución: marca el quiebre con 1 vuelta en BLO y asegúrate de no aumentar.
El cierre no frunce bien
Solución: haz ojales más claros (espacios regulares) y usa cordón más deslizante o dos cordones.
Las asas ceden
Solución: refuerza el anclaje y, si el bolso carga, usa una correa más estable.
- Trapillo para bolsos con cuerpo y resultado rápido.
- Cordón y accesorios (correas, cadenas, cierres) para personalizar el acabado.
- Marcadores y aguja lanera para controlar vueltas y rematar bien.
- Opcional: forro y base rígida para estructura premium.
Un saco de trapillo queda precioso cuando la base está plana, el quiebre base/pared está marcado y el cierre con cordón está bien planteado. Si además refuerzas asas y (si lo necesitas) añades forro, tendrás un bolso cómodo, resistente y con forma.



