Cómo tejer un bolso shopper de trapillo o cordón
Share
Un bolso shopper es de esos proyectos que enamoran: práctico, amplio y muy “ponible”. Y si lo tejes con trapillo o cordón, el resultado puede quedar espectacular… siempre que elijas bien la construcción, el punto y los refuerzos.
En esta guía te explico cómo tejer un shopper paso a paso (sin patrón cerrado, para que lo adaptes a tu estilo), con trucos para que el bolso no ceda, mantenga forma y tenga un acabado limpio.
Índice
- Antes de empezar: 3 decisiones clave
- Materiales recomendados
- Qué construcción elegir: en redondo o en piezas
- Medidas orientativas para un shopper cómodo
- Paso a paso: shopper en redondo (base + paredes)
- Paso a paso: shopper en piezas (paneles + costura)
- Asas: opciones y cómo reforzarlas
- Borde superior: cómo evitar que se abra
- Forro: cuándo conviene y cómo mejora el bolso
- Errores típicos y soluciones
- Materiales en Idealium
Antes de empezar: 3 decisiones clave
- ¿Trapillo o cordón? El trapillo suele dar un bolso más “gustoso” y rápido de tejer; el cordón tiende a dar un acabado más definido y elegante.
- ¿Lo quieres estructurado o blandito? Si quieres forma firme (tipo “caja”), tendrás que elegir punto compacto y pensar en refuerzo/forro.
- ¿Shopper de diario (peso) o más ligero? Un shopper que va a cargar necesita borde superior y asas muy reforzadas.
Materiales recomendados
- Trapillo o cordón (idealmente regular y con buen cuerpo).
- Ganchillo adecuado al grosor del material (lo importante es que el punto quede compacto, no “abierto”).
- Marcadores (si vas en redondo, imprescindible).
- Aguja lanera (si vas en piezas o para remates).
- Opcional pero muy recomendable: forro + base rígida (si quieres estructura y durabilidad).
Tip: para un shopper, el punto debe ser compacto. Si ves “huecos” entre puntos, el bolso tenderá a ceder con el peso.

Qué construcción elegir: en redondo o en piezas
Opción A: en redondo (base + paredes)
Ideal si quieres un bolso sin costuras laterales, rápido y práctico. Funciona muy bien si la base es ovalada y el punto es compacto.
- Pros: rápido, limpio por dentro, muy resistente.
- Contras: controlar forma “recta” cuesta más; si el material es elástico, hay que vigilar deformaciones.
Opción B: en piezas (paneles + costura)
Ideal si quieres un shopper con esquinas más marcadas y control total del tamaño. Perfecto para bolsos rectangulares y acabados premium.
- Pros: forma recta, muy controlable, genial para motivos centrados.
- Contras: requiere coser (bien) y alinear piezas.
Medidas orientativas para un shopper cómodo
Estas medidas son una referencia para que el bolso quede práctico sin ser enorme. Adáptalas a tu gusto:
- Ancho: 32–38 cm
- Alto: 26–32 cm
- Fondo: 8–12 cm
Si quieres un shopper “de verdad” (para diario, cargar), es mejor ir a un punto compacto y considerar forro.
Paso a paso: shopper en redondo (base + paredes)
1) Teje la base (ovalada)
Una base ovalada suele ser la más cómoda para un shopper. La idea es: tejer en redondo con aumentos hasta conseguir el tamaño de base deseado.
- Teje una cadeneta inicial según el largo de base que buscas.
- Trabaja alrededor de la cadeneta (subes por un lado, giras, bajas por el otro lado), aumentando en los extremos para formar el óvalo.
- Repite vueltas hasta alcanzar el ancho de base.
2) Marca el quiebre base/pared
Para que el bolso suba sin deformarse, haz una vuelta de transición:
- Opción recomendada: una vuelta cogiendo solo el bucle trasero (BLO).
- Alternativa: una vuelta de punto raso (sin apretar) para reforzar.
3) Sube paredes sin aumentar
A partir de aquí, normalmente tejes sin aumentos hasta el alto deseado.
- Usa marcador de inicio de vuelta.
- Cuenta puntos de vez en cuando: si aumentas sin querer, el bolso se abre.
4) Ajusta el alto y prepara el borde
Cuando estés a 2–3 cm del alto final, piensa ya en el acabado superior: es el momento perfecto para reforzar.
Paso a paso: shopper en piezas (paneles + costura)
1) Teje dos paneles iguales (delantero y trasero)
- Teje un rectángulo del ancho y alto deseados.
- Repite otro igual (contando filas y puntos, no a ojo).
2) Decide el fondo
Tienes dos opciones:
- Fondo plano: coses los dos paneles por abajo y laterales, y listo.
- Fondo con base: tejes una base rectangular/ovalada y la coses para dar volumen y estructura.
3) Cose con técnica resistente
Para shopper, suele ir muy bien:
- Costura a crochet (punto bajo o punto raso) para máxima resistencia, o
- Costura con aguja + segunda pasada interior si va a cargar bastante.
Asas: opciones y cómo reforzarlas
Las asas son el punto crítico de un shopper. Estas son las opciones más usadas:
Opción 1: asas tejidas
- Bonitas, integradas y fáciles.
- Imprescindible: punto muy compacto + refuerzo en el anclaje (varias pasadas de costura).
Opción 2: asas de cinta, polipiel o cuero
- Dan un acabado muy pro y reparten el peso.
- Ideal si quieres que el bolso no ceda.
Opción 3: cadena + correa
Queda genial en shoppers más “ligeros” o tipo tote elegante. Asegúrate de reforzar bien los puntos de anclaje.
Tip pro: si el shopper va a cargar peso, evita anclar asas a un solo punto. Reparte el anclaje en varios puntos y refuerza por dentro.
Borde superior: cómo evitar que se abra
Un buen borde superior es lo que hace que el bolso no pierda forma con el uso. Dos opciones simples:
- 1–2 vueltas de punto bajo compacto.
- 1 vuelta de punto raso (sin apretar) como remate limpio.
Forro: cuándo conviene y cómo mejora el bolso
Si quieres un shopper duradero y “de batalla”, el forro es tu mejor aliado:
- Evita que el tejido se estire con el peso.
- Protege el interior y mejora el acabado.
- Permite añadir base rígida para que el fondo quede plano.
Errores típicos y soluciones
Se abre y se ondula al subir paredes
Solución: revisa que no estés aumentando y marca el quiebre base/pared con BLO o transición firme.
El bolso cede con el peso
Solución: punto más compacto + refuerzo de borde y asas; considera forro.
El shopper queda torcido
Solución: en piezas, alinea y marca esquinas antes de coser; en redondo, usa marcador y controla el inicio de vuelta.
Las asas se deforman
Solución: anclaje reforzado (por dentro y por fuera), o asas de cinta/piel para repartir carga.
- Trapillo y cordón para bolsos con cuerpo y acabado limpio.
- Accesorios (asas, cadenas, cierres) para un resultado más pro.
- Marcadores, agujas laneras y básicos de mercería para rematar bien.
Un shopper bonito no es solo tamaño: es punto compacto, borde superior firme y asas bien reforzadas. Si cuidas esos tres puntos, tu bolso quedará cómodo, resistente y con ese acabado limpio que apetece llevar a diario.



