bolso shopper de trapillo o cordón

Cómo tejer un bolso shopper de trapillo o cordón

Un bolso shopper es de esos proyectos que enamoran: práctico, amplio y muy “ponible”. Y si lo tejes con trapillo o cordón, el resultado puede quedar espectacular… siempre que elijas bien la construcción, el punto y los refuerzos.

En esta guía te explico cómo tejer un shopper paso a paso (sin patrón cerrado, para que lo adaptes a tu estilo), con trucos para que el bolso no ceda, mantenga forma y tenga un acabado limpio.

Índice
  1. Antes de empezar: 3 decisiones clave
  2. Materiales recomendados
  3. Qué construcción elegir: en redondo o en piezas
  4. Medidas orientativas para un shopper cómodo
  5. Paso a paso: shopper en redondo (base + paredes)
  6. Paso a paso: shopper en piezas (paneles + costura)
  7. Asas: opciones y cómo reforzarlas
  8. Borde superior: cómo evitar que se abra
  9. Forro: cuándo conviene y cómo mejora el bolso
  10. Errores típicos y soluciones
  11. Materiales en Idealium

Antes de empezar: 3 decisiones clave

  1. ¿Trapillo o cordón? El trapillo suele dar un bolso más “gustoso” y rápido de tejer; el cordón tiende a dar un acabado más definido y elegante.
  2. ¿Lo quieres estructurado o blandito? Si quieres forma firme (tipo “caja”), tendrás que elegir punto compacto y pensar en refuerzo/forro.
  3. ¿Shopper de diario (peso) o más ligero? Un shopper que va a cargar necesita borde superior y asas muy reforzadas.

Materiales recomendados

  • Trapillo o cordón (idealmente regular y con buen cuerpo).
  • Ganchillo adecuado al grosor del material (lo importante es que el punto quede compacto, no “abierto”).
  • Marcadores (si vas en redondo, imprescindible).
  • Aguja lanera (si vas en piezas o para remates).
  • Opcional pero muy recomendable: forro + base rígida (si quieres estructura y durabilidad).

Tip: para un shopper, el punto debe ser compacto. Si ves “huecos” entre puntos, el bolso tenderá a ceder con el peso.

bolso shopper de trapillo o cordón

Qué construcción elegir: en redondo o en piezas

Opción A: en redondo (base + paredes)

Ideal si quieres un bolso sin costuras laterales, rápido y práctico. Funciona muy bien si la base es ovalada y el punto es compacto.

  • Pros: rápido, limpio por dentro, muy resistente.
  • Contras: controlar forma “recta” cuesta más; si el material es elástico, hay que vigilar deformaciones.

Opción B: en piezas (paneles + costura)

Ideal si quieres un shopper con esquinas más marcadas y control total del tamaño. Perfecto para bolsos rectangulares y acabados premium.

  • Pros: forma recta, muy controlable, genial para motivos centrados.
  • Contras: requiere coser (bien) y alinear piezas.

Medidas orientativas para un shopper cómodo

Estas medidas son una referencia para que el bolso quede práctico sin ser enorme. Adáptalas a tu gusto:

  • Ancho: 32–38 cm
  • Alto: 26–32 cm
  • Fondo: 8–12 cm

Si quieres un shopper “de verdad” (para diario, cargar), es mejor ir a un punto compacto y considerar forro.

Paso a paso: shopper en redondo (base + paredes)

1) Teje la base (ovalada)

Una base ovalada suele ser la más cómoda para un shopper. La idea es: tejer en redondo con aumentos hasta conseguir el tamaño de base deseado.

  • Teje una cadeneta inicial según el largo de base que buscas.
  • Trabaja alrededor de la cadeneta (subes por un lado, giras, bajas por el otro lado), aumentando en los extremos para formar el óvalo.
  • Repite vueltas hasta alcanzar el ancho de base.

2) Marca el quiebre base/pared

Para que el bolso suba sin deformarse, haz una vuelta de transición:

  • Opción recomendada: una vuelta cogiendo solo el bucle trasero (BLO).
  • Alternativa: una vuelta de punto raso (sin apretar) para reforzar.

3) Sube paredes sin aumentar

A partir de aquí, normalmente tejes sin aumentos hasta el alto deseado.

  • Usa marcador de inicio de vuelta.
  • Cuenta puntos de vez en cuando: si aumentas sin querer, el bolso se abre.

4) Ajusta el alto y prepara el borde

Cuando estés a 2–3 cm del alto final, piensa ya en el acabado superior: es el momento perfecto para reforzar.

Paso a paso: shopper en piezas (paneles + costura)

1) Teje dos paneles iguales (delantero y trasero)

  • Teje un rectángulo del ancho y alto deseados.
  • Repite otro igual (contando filas y puntos, no a ojo).

2) Decide el fondo

Tienes dos opciones:

  • Fondo plano: coses los dos paneles por abajo y laterales, y listo.
  • Fondo con base: tejes una base rectangular/ovalada y la coses para dar volumen y estructura.

3) Cose con técnica resistente

Para shopper, suele ir muy bien:

  • Costura a crochet (punto bajo o punto raso) para máxima resistencia, o
  • Costura con aguja + segunda pasada interior si va a cargar bastante.

Asas: opciones y cómo reforzarlas

Las asas son el punto crítico de un shopper. Estas son las opciones más usadas:

Opción 1: asas tejidas

  • Bonitas, integradas y fáciles.
  • Imprescindible: punto muy compacto + refuerzo en el anclaje (varias pasadas de costura).

Opción 2: asas de cinta, polipiel o cuero

  • Dan un acabado muy pro y reparten el peso.
  • Ideal si quieres que el bolso no ceda.

Opción 3: cadena + correa

Queda genial en shoppers más “ligeros” o tipo tote elegante. Asegúrate de reforzar bien los puntos de anclaje.

Tip pro: si el shopper va a cargar peso, evita anclar asas a un solo punto. Reparte el anclaje en varios puntos y refuerza por dentro.

Borde superior: cómo evitar que se abra

Un buen borde superior es lo que hace que el bolso no pierda forma con el uso. Dos opciones simples:

  • 1–2 vueltas de punto bajo compacto.
  • 1 vuelta de punto raso (sin apretar) como remate limpio.

Forro: cuándo conviene y cómo mejora el bolso

Si quieres un shopper duradero y “de batalla”, el forro es tu mejor aliado:

  • Evita que el tejido se estire con el peso.
  • Protege el interior y mejora el acabado.
  • Permite añadir base rígida para que el fondo quede plano.

Errores típicos y soluciones

Se abre y se ondula al subir paredes

Solución: revisa que no estés aumentando y marca el quiebre base/pared con BLO o transición firme.

El bolso cede con el peso

Solución: punto más compacto + refuerzo de borde y asas; considera forro.

El shopper queda torcido

Solución: en piezas, alinea y marca esquinas antes de coser; en redondo, usa marcador y controla el inicio de vuelta.

Las asas se deforman

Solución: anclaje reforzado (por dentro y por fuera), o asas de cinta/piel para repartir carga.

Materiales para tejer tu shopper
  • Trapillo y cordón para bolsos con cuerpo y acabado limpio.
  • Accesorios (asas, cadenas, cierres) para un resultado más pro.
  • Marcadores, agujas laneras y básicos de mercería para rematar bien.

Un shopper bonito no es solo tamaño: es punto compacto, borde superior firme y asas bien reforzadas. Si cuidas esos tres puntos, tu bolso quedará cómodo, resistente y con ese acabado limpio que apetece llevar a diario.

Regresar al blog

Deja un comentario