Tejer un bolso en redondo

Bolsos en redondo: cuándo elegir este método y cuándo no

Tejer un bolso en redondo (en espiral o cerrando vueltas) es una de las formas más populares de construir bolsos de crochet con trapillo y cordón: es rápido, práctico y muy agradecido. Pero… no siempre es la mejor opción.

En este artículo vamos a verlo con claridad: cuándo el método en redondo te da el mejor resultado, cuándo conviene elegir otra construcción y qué señales te ayudan a decidir antes de deshacer medio bolso.

Índice
  1. Qué significa “tejer un bolso en redondo”
  2. Ventajas de tejer bolsos en redondo
  3. Cuándo SÍ elegir el método en redondo
  4. Cuándo NO elegirlo (y qué hacer en su lugar)
  5. Espiral vs. vueltas cerradas: cuál te conviene
  6. Trucos para que el redondo quede profesional
  7. Errores típicos y cómo evitarlos
  8. Checklist de decisión rápida
  9. Materiales recomendados

Qué significa “tejer un bolso en redondo”

Cuando hablamos de bolsos en redondo, normalmente nos referimos a una construcción donde:

  • Tejes una base (circular u ovalada) con aumentos.
  • Después subes las paredes tejiendo alrededor, sin costuras laterales.

Dentro de “en redondo” hay dos formas muy comunes de trabajar:

  • En espiral: no cierras la vuelta; sigues tejiendo y el inicio se desplaza ligeramente.
  • En vueltas cerradas: cierras con punto raso y levantas con cadena al empezar cada vuelta.

Ventajas de tejer bolsos en redondo

  • Cero costuras laterales: acabado limpio, cómodo y resistente.
  • Más rápido (sobre todo con puntos compactos): te concentras en tejer y listo.
  • Ideal para principiantes: la construcción se entiende fácil.
  • Gran control del tamaño: puedes probar en marcha y adaptar altura.
  • Perfecto para materiales con cuerpo: trapillo y cordón suelen lucir muy bien así.

Cuándo SÍ elegir el método en redondo

El método en redondo es una apuesta segura cuando buscas un bolso práctico, resistente y con un acabado sin costuras.

1) Bolsos tipo bombonera o saco

Son el formato natural del tejido en redondo: base + paredes + cierre superior. Si usas un punto compacto, quedan con muy buena forma.

2) Mini bolsos y crossbody compactos

En tamaños pequeños, el redondo funciona especialmente bien porque el bolso no carga tanto peso y el tejido mantiene la estructura.

3) Cestos y bolsos “caja” (si quieres estructura)

Si te interesa un perfil más recto, puedes reforzar el cambio de base a pared y escoger un punto firme (por ejemplo, punto bajo centrado o texturas estables).

4) Diseños donde el patrón es repetitivo

Rayas, texturas simples, repetición de vueltas… el redondo te permite una ejecución muy constante y agradable.

5) Si buscas un interior más limpio

Sin costuras laterales, el interior queda más “pulido” (y si lo forras, aún más).

Cuándo NO elegirlo (y qué hacer en su lugar)

Aquí viene la parte útil: hay bolsos donde tejer en redondo te complica el resultado o te obliga a correcciones constantes. En esos casos, es mejor elegir otra construcción desde el principio.

1) Si necesitas un bolso muy “plano” (tipo sobre/clutch rígido)

Un clutch suele beneficiarse de piezas planas (dos caras) para que el perfil quede perfecto, especialmente si va con boquilla, cremallera o estructura interior.

Alternativa: tejer dos paneles iguales en plano y unirlos, o tejer en plano y doblar.

2) Si quieres esquinas muy marcadas o forma totalmente rectangular

En redondo, la base oval/circular es lo más natural. Hacer esquinas “a escuadra” es posible, pero exige técnica y puede deformar si el material es elástico.

Alternativa: construcción por paneles (delantero/trasero/laterales) o base rectangular rígida + paredes levantadas.

3) Si tu diseño depende de un dibujo que debe quedar centrado

En espiral el inicio de vuelta se desplaza, y en vueltas cerradas aparece la unión. Si el motivo tiene que quedar perfecto (por ejemplo, un patrón geométrico centrado), el redondo puede darte guerra.

Alternativa: paneles en plano (más fácil de controlar), o redondo con vueltas cerradas y uniones “invisibles” (requiere más técnica).

4) Si el material se deforma con facilidad y el bolso va a cargar peso

Trapillos muy elásticos o cordones muy suaves pueden ceder en paredes altas si el bolso va a llevar peso (shoppers grandes, por ejemplo).

Alternativa: paneles en plano (más control de tensión), forro estructurado, o combinar con base rígida/estructura interior.

5) Si odias el “salto” del cierre de vuelta

Hay personas a las que no les gusta ver la unión (aunque sea mínima). Si buscas un acabado totalmente uniforme, lo normal es ir en espiral y “trucar” el cierre final.

Alternativa: tejer en espiral + cierre con técnica de acabado (igualar la última vuelta).

Espiral vs. vueltas cerradas: cuál te conviene

  • Elige espiral si quieres el tejido más uniforme posible y sin “costura” visible.
  • Elige vueltas cerradas si necesitas controlar inicio/fin para cambios de color, motivos centrados o repeticiones exactas.

Nota importante: con trapillo, mucha gente prefiere espiral porque el grosor del material hace que el cierre de vuelta se note más.

Trucos para que el redondo quede profesional

  1. Usa siempre marcador de inicio.
  2. Cuenta puntos al final de cada vuelta durante la base. La base plana depende de un recuento estable.
  3. Marca el quiebre base/pared (por ejemplo, una vuelta en bucle trasero/BLO o una vuelta de transición firme).
  4. Haz 2–4 vueltas “críticas” con más atención: ahí se decide si el bolso sube recto o se ondula.
  5. Refuerza el borde superior (una o dos vueltas más firmes ayudan a que el bolso no se abra).

Errores típicos y cómo evitarlos

La base se ondula

  • Causa: demasiados aumentos o tensión floja.
  • Solución: ajusta el ritmo de aumentos y controla el recuento; teje un poco más firme.

Las paredes se abren como un sombrero

  • Causa: no se ha marcado el ángulo base/pared o hay aumentos involuntarios.
  • Solución: vuelta en BLO o transición; vuelve a contar puntos.

Se nota mucho el cierre de vuelta

  • Causa: punto raso + cadena demasiado evidente o tensión desigual.
  • Solución: prueba espiral, o trabaja una unión más discreta y mantén la tensión constante.

El bolso cede con el peso

  • Causa: punto poco compacto, material muy elástico o altura excesiva.
  • Solución: punto más firme, forro estructurado, base rígida y refuerzo en asas/borde superior.

Checklist de decisión rápida

Responde estas 6 preguntas y tendrás la decisión hecha:

  1. ¿Quiero cero costuras laterales?
  2. ¿La forma es redondeada/oval o me da igual que lo sea?
  3. ¿El bolso va a cargar peso medio (no un shopper gigante)?
  4. ¿Mi punto es compacto (punto bajo, centrado, texturas estables)?
  5. ¿No necesito un motivo súper centrado?
  6. ¿Estoy dispuesta a usar marcador y contar puntos en la base?

Si has respondido “sí” a la mayoría, en redondo te va a funcionar genial.

Materiales recomendados para bolsos en redondo
  • Material estable y regular (ayuda a que la base quede plana).
  • Marcadores para inicio de vuelta y reparto de puntos.
  • Base rígida o refuerzo interior si buscas un bolso con estructura.

Tejer en redondo es una construcción increíble para bolsos si encaja con la forma y el uso. Si lo eliges bien (y marcas bien el quiebre base/pared), el resultado es limpio, resistente y con ese acabado “pro” que buscamos.

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